Hartos de las cookies

Nunca he visto una cosa tan absurda y sin sentido como la legislación y normativa sobre las cookies.

Pero por empezar por el principio, digamos que las cookies no son ningún virus, es verdad, en general son solo un sistema de ayuda y vigilancia al usuario. ¿Ayuda? sí, ¿y vigilancia? también.

Pero igual que te vigilan en cualquier supermercado o tienda, donde hay cámaras que están mirando a ver qué haces, y generando “rutas” de caminos preferidos por los consumidores.

¡Y en la calle es igual! si te saltas un semáforo o excedes el límite de velocidad, hay un radar que “te pilla”. Y en el suelo de las carreteras hay bandas que miden cuantos vehículos pasan por hora. 

Hay estadísticas y consecuentes estudios de nacimiento, hábitos de consumo, costumbres, afiliación política, religión, etc. etc.

¿Alguien nos ha preguntado al respecto? Pues NO. ¿Entonces porque no se puede dar ni un paseíllo por internet sin que en cada esquina te estén preguntando por las cookies? 

Página tras página la misma pregunta, total que el final aceptamos las cookies sin pensar, para que se quite el mensajito de las narices, y podamos seguir navegando.

Alguien te dice: Oye, ¿sabes que si sales del portal te puede caer una teja encima? No, porque se supone que ya lo sabemos.

Es evidente que lo de las cookies lo han diseñado “personas” de otro siglo, que solo consiguen hacer más lenta y aburrida la navegación, en contra del progreso, pero que no conocen nada de los “seres humanos” y sus necesidades reales de protección “inteligente”.

En el colegio desde pequeño te explican que debes hacer, y que no debes hacer. Te enseñan a asearte, a ser civilizado, buena persona (se supone), como se sube y baja en ascensor, qué hacer con el dinero, como comprar… . Aprendes “casi” a sobrevivir. Y digo “casi” porque parece que las cookies se han quedado fuera de este aprendizaje, y tienen que recordarnos a cada paso el tema cookies.

Yo creo que las cookies pueden convertirse en parte de nuestro conocimiento básico de supervivencia, y aprender desde pequeños que son y como se desactivan y listo. ¡No necesitamos más! 

Bueno si, que los legisladores en vez de exigir que se pregunte si deseamos cookies o no, exijan que se pregunte si deseamos publicidad o no!